¡¡¡Solo, para hacer lo que quiero!!!

¡¡¡Sól@, para hacer lo que quiero!!!

Aún quedan vestigios de una manera de pensar, centrada en el “yo mism@”, que cree que la única manera de hacer lo que un@ quiere es estando sol@. De ahí que mantienen vínculos superficiales y transitorios para no quedar atrapados en la red que les haría perder su tan preciada libertad.
La transitoriedad de las relaciones, las vivencias pasionales y efímeras, son como las bocanadas de humo que se tragan a pulmón para saciar la sed de plenitud que no se sienten en un@ mism@. Si no me siento bien a solas, difícilmente me sentiré bien con alguien. Por ello busco en lo efímero, lo inmediato, lo nuevo, saciar la sed de amor que no encuentro en mí, aunque me repita que estaré mejor sol@ que mal aocmpañad@. Y en la defensa de mi supuesta libertad mantendré un universo ficticio en las relaciones superficiales, para seguir ausente y que el amor no pueda visitarme.
La única relación es con un@ mism@, y es la que constantemente ignoramos, de la que escapamos permanentemente llenando nuestra vida de superficialidad social, de escarceos lujuriosos, de racionalidad convencional y erudición estadística. Todo menos promover una buena conversación con un@ mism@ para conocer profundamente nuestra alma y dar paso al amor.

Buscar el amor afuera, en otro, es una distracción que impide reconocerlo realmente en tí. Si sales para sosegar la ansiedad que te mantiene aislado de ti mism@, si buscas atenuar la insatisfacción en el deleite momentáneo de una nueva “captura”, seguirás en un bucle sin fin, pues necesitarás, como en toda adicción, mantener el habito para no enfrentarte a ti mism@.

Detente en ti, hasta que sientas el amor que viene de adentro, y entonces lo vivirás en cualquier circunstancia. Ama y nunca estarás sol@ aunque no haya nadie, pues la soledad habrá desterrado al aislamiento y las relaciones coexistirán con la libertad que tanto buscabas. Pues libertad no es soledad excepto si la confundes con egocentrismo, y soledad no es aislamiento a no ser que temas al compromiso. De ahí que puedas elegir estar y compartir espacios desde el amor, donde la porción defensiva de tu imaginación temerosa se disuelve en una percepción integral donde la libertad es el fruto de la relación y tu necesidad anterior se deshace al nutrir profundamente un área de ti que en la periferia del deseo no podía alcanzar la consciencia que ahora te nutre.

Ama y la libertad nutrirá tu consciencia