Estar consciente

Ser es algo más que estar, a veces estamos pero no somos.

La necesidad de agradar, el impulso instintivo que busca asegurar nuestra permanencia en cualquier ámbito, nos aleja le da verdadera dimensión del amor.

Sostener el amor en cualquier acto permite la experiencia plena de aquello que somos. El miedo al rechazo la búsqueda de reconocimiento, la ambición de ser algo concreto, las corazas inventadas por el “yo” impiden la vivencia de aquello que somos, trocando la vida en una suerte de repetición que nos mantiene atados al tiempo, normalmente a otro tiempo, pasado, por la extraña idea de que El Amor llegará del exterior.

Las experiencias no son vivencias, pues la mayoría de ellas no logran alcanzar la dimensión del ser que sigue ajeno a la vida mientras inventamos maneras de ser en nuestra cabeza.

Vivir es algo más que estar aquí, es el acto consciente que participa plenamente sin las interferencias de nuestra idea de la vida.

Hacer experiencia es estar consciente, libre de la búsqueda de un resultado, ya sea emocional, mental o espiritual. Una verdadera experiencia es aquello que sucede cuando el amor se relaciona con el mundo y tú eres la puerta para que pueda suceder, cuando consciencia, sentimiento y acción viven ahora y tu contemplas la vida, plenamente.

Pensar lo que vives, valorar lo que sientes y hacer para maquillar o querer evitar lo que es, impide la existencia de aquello que realmente eres. Lo que alumbraría tu vida si confiaras en Él.

Ábrete a la verdadera experiencia y contribuye a que el amor sea una realidad en el mundo.

Luis Jiménez